Marditos roedores
Esta entrada es sólo para cagarme en las muelas acordarme de los ejecutivillos agresivos que no respetan el trabajo ajeno, de los directivos que prescinden de consideraciones objetivas a la hora de poner a alguno de sus subordinados de patitas en la calle, trepas que desconocen lo que significa valorar la trayectoria o la calidad en el desempeño profesional, sólo saben de ratios y zarandajas parecidas.
Con todo, lo peor es que te lo intentan vender como difíciles decisiones que siempre son tomadas en aras de una pretendida mejora en la gestión.
Este tipo de personajes abundan en todo el entramado empresarial, es sabido que pululan en todos los sectores, pero en el ejemplo que hoy nos ocupa, la Radio Televisión Pública, han llegado a un nivel de estulticia rayano en la gilipollez mas depurada.
Reajustes en el organigrama, este es el nuevo mantra con el que los directivos de RTVE van vaciando la casa de sus mejores profesionales.
Hoy nos hemos enterado del último caso -por ahora- en una Radio 3 ya bastante machacada.
Han dado voleta a Diego A. Manrique. Se acabó "El Ambigú" después de 18 años en antena.
Una pena. Sr. Moreno, director de RNE, con su share se lo coma.
¿Quién será el próximo? ¿Juan de Pablos y su "Flor de Pasión"?
Y el octogenario, consensuado por políticos mediocres, sin jubilarse.
¡ Marditos roedores !




